Griselda Rocamora | Deporte y naturaleza
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Deporte y naturaleza

Con la llegada del buen tiempo cada vez se empieza a ver más gente en la calle paseando y practicando algún tipo de deporte, ya sea en los parques, en la playa o en la montaña. Y es que…¿a quién no le apetece salir a disfrutar de la naturaleza con este sol radiante y el agradable clima que ya tenemos?

Un estudio de la Essex University (Reino Unido) afirma que durante los primeros cinco minutos de actividad física al aire libre son en los que se produce un mayor aumento de autoestima y una mejora del ánimo.

Si te estás haciendo preguntas como: ¿Tan bueno es salir al exterior a ejercitarse? ¿Y qué actividad física puedo hacer? ¿Todas sirven?, te recomiendo que sigas leyendo este post, porque no solo te explicaré los grandes beneficios que la naturaleza nos brinda, sino que también te daré algunas ideas para moverte y entrar en contacto con la naturaleza.

Efectivamente, cualquier actividad sirve cuando se trata de desconectar de lo que podríamos llamar “el día a día”. Desde un paseo por senderos hasta una ruta de trekking por la montaña, una sesión de pilates en la playa o un entreno funcional en el parque: ¡todo suma!

En un post anterior mencioné la secreción de algunas hormonas en la práctica deportiva. Os hablé de la serotonina, la conocida hormona de la felicidad, que aumenta con la realización de alguna actividad física, y también de la producción de endorfinas, las causantes de la sensación de placer y bienestar. ¿No te sientes increíblemente bien después de hacer ejercicio? ¡Yo sí! Pues la “culpa” de esta magnífica sensación la tienen estas hormonas.

¿Qué pasa si, además, le añadimos el plus de ejercitarnos en un espacio natural, sin paredes ni barreras que nos limiten? ¡Sumamos beneficios! Sentiremos esa sensación de libertad, de paz y de calma, podremos conectar con la naturaleza, respirar aire fresco y beneficiarnos de poder sintetizar un poco de vitamina D con el sol.

Se ha estudiado también que practicar actividades al aire libre, en entornos naturales, aumenta la longevidad, mejora el estado de ánimo y la autoestima, así como también ayuda a desarrollar la creatividad, mejorar la capacidad de atención y la memoria, así como la productividad.

La naturaleza libera y da vida a nuestras sensaciones. Nos permite conectar con nosotros mismos y encontrar el equilibrio y la calma en nuestro interior. ¿Has escuchado alguna vez que el mar lo cura todo? ¡Y bien cierto que es! La sensación de bienestar que nos produce el contacto con la naturaleza, la arena en los pies, el agua en las piernas, el olor de las flores en un campo o el sonido de las hojas de los árboles en el bosque…incontables sensaciones que nos ayudan a reducir la fatiga, tanto a nivel físico como psicológico, y que nos llenan de energía positiva. Por lo tanto pueden verse beneficiadas también las personas que sufren de ansiedad, depresión y estrés.

Investigadores de Suecia afirmaron que las personas que practicaban running en zonas verdes se sentian con menos estrés, mejor humor y padecían menos de ansiedad que las personas que quemaban las mismas calorías corriendo en una zona urbana o en una máquina de gimnasio. ¿Curioso, no?

Otra ventaja que tiene el deporte al aire libre, es que se puede practicar en grupo, con amigos o familiares. Puedes unirte a un grupo de jóvenes que entrenan calistenia en las barras de los parques, a una asociación de senderismo de tu ciudad o apuntarte a salidas de fin de semana con un grupo de ciclistas. ¿Y los hijos? Juega con el balón con ellos en el parque, coge unas palas y ve hasta la playa, o simplemente patina a lo largo del paseo marítimo con ellos. ¡Compartirás un buen rato en familia disfrutando del deporte al aire libre!

Si no sueles practicar deporte, pero te has propuesto ser más activo, te propongo que empieces por una actividad más suave, como por ejemplo un paseo por la orilla del mar, e ir incrementando progresivamente el tiempo, la distancia y la intensidad de tu actividad física. Si en cambio ya eres un amante del deporte, solo me queda animarte a que salgas a practicarlo a la calle, que busques un espacio natural que te transmita buenas vibraciones y te cautive, y que disfrutes de esta especial conexión con la naturaleza…¡notarás los beneficios!

¿No sería genial recuperar ese contacto con lo natural que tenian nuestros ancestros y ser capaces de darle al botón de desconexión por unos instantes? Vivimos tan submergidos en las nuevas tecnologías que a veces nos olvidamos que hay un mundo más allá de las pantallas. Desgraciadamente tendemos a desconectar de lo que nos rodea y que siempre ha estado allí, para ofuscarnos en lo que está ocurriendo a través de un dispositivo electrónico. Por eso espero que, con todos los argumentos que te he explicado en este post, tengas motivos suficientes para ser capaz de pisar la tierra por unos instantes cada día, llenarte de aire fresco, respirar tranquilidad y desconectar de la rutina del día a día. ¿Te apuntas?

Así pues, sal de esas cuatro paredes y anímate a encontrar la actividad para practicar al aire libre que más te guste: notarás como tu vitalidad y tu estado de ánimo mejoran rápidamente. ¿A qué estás esperando? ¡Sal, la naturaleza te espera!

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